Rant sobre la inmigración y sus opositores

Hoy oí un reporte que el senado estatal de Arizona ha aprobado otro ley contra la inmigración indocumentada.  SB 1611, conocido como el “Immigration Omnibus” manda que los oficiantes de las escuelas públicas, hospitales, y otros servicios sociales se encargan de asegurar que los que apliquen para sus servicios son ciudadanos o inmigrantes documentados.  E incluso, también tienen el descaro para rechazar el derecho de infantes nacido en los EEUU para ser considerado ciudadanos estadounidenses automáticamente: Un derecho que fue enumerado en la 14ª Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.

                Para muchos, eso recuerda al SB 1070, la ley que daba a la policía en Arizona el poder de pedir papeles de personas sospechadas de ser inmigrantes ilegales.  Las partes claves de SB 1070 ya han sido rechazadas por las cortes, y creo que partes de SB 1611 también va a ser rechazados, pero el problema más importante no se encuentra en las leyes mismas.  Hay otros estados que han imitado a Arizona en desafiar al gobierno federal en sus políticas sobre la inmigración.  Eso señala un crecimiento de nativismo y xenofobia en los Estados Unidos, y de políticos que lo están usando para sus propias ventajas.

                En un tiempo de dificultad económico, es natural que la gente busque chivos expiatorios.  No hay trabajo porque los inmigrantes ilegales, dicen los políticos, o los chinos han tomando los empleos de “Americans”.  Gente que tienen miedo por su propia futuro toman eso en mano como verdad, olivando que los inmigrantes indocumentados son personas.  Muchas veces he oído el argumento, de personas de aquí en Virginia Occidental y de otros partes del país, que los inmigrantes sin papeles “deben ser considerado como criminales.” Bueno, hay criminales y hay criminales.  Pero no es posible deportar todos los indocumentados, y los recursos que mucha gente quieren gastar en hacer cumplir las leyes sobre la inmigración pueden hacer mucho más contra crímenes más peligrosos a la sociedad.

                La tendencia de sospechar y temer a los inmigrantes se puede ver muy fuertemente en esos leyes estatales, en el movimiento para declara inglés como idioma oficial, y en el movimiento Tea Party.  Pero argumentos contra la inmigración. Es un tema de derecha e izquierda, Republicano y Demócrata.  También es casi una tradición.  Con cada ola de inmigrantes ha tenido ese miedo y discriminación, con los alemanes, irlandeses, italianos.  Todos esos ahora son partes integrantes a la cultura de los Estados Unidos.  Es interesante saber que yo mismo tengo ante pasados de dos de esos grupos.  La familia de mi madre son descendientes de alemanes, y mi propia abuela fue segunda generación italiana-americana.

                Las fuerzas contra la inmigración hacen argumentos falsos o irracionales.  Toma en cuento el polémico sobre “anchor babies” – cómo es racional creer que una familia pobre de México cruzara la frontera con una embarazada sólo para que el niño nazca como ciudadano.  ¿Y eso para la chance que en 21 años el niño puede ayudar sus padres en solicitar la ciudadanía?  Ridículo.  Bueno, si una familia pobre tenía la paciencia y tenacidad de hacer un plan como así, yo pienso que esa familia debe ser bienvenida a los Estados Unidos, porque es claro que esa familia ficcional es más inteligente y más trabajadora que muchos aquí.  Y eso es antes de hablar de argumentos hiperbólicos sobre el crimen organizado y el narcotráfico, o de enfermedades que tienen inmigrantes (argumento que usan las personas que también quieren excluir inmigrantes de acceso de servicios de la salud).

                Los políticos recientemente han hablado de reforma de la inmigración, pero no han sucedido.  Es un tema en cada campaña electoral, pero no hemos visto una reforma real.  Eso no me sorpresa, el Congreso de hoy es bastante impotente.  Nuestro gobierno tiene el problema (y la ventaja) de ser muchísimo adversaria.  Ese tendencia se ha ampliado en años recientes – el otro partido es un enemigo.  Con las luchas que vio en la lucha por la reforma del sistema de salud y otras leyes recientes, no creo que reforma vaya a ser fácil.  Además, hay algunos partes en cada partido que favorecen la inmigración, y partes en cada partido que lo desfavorecen, algo que hace las negociaciones más complicados.

                Cuando hablamos de la inmigración, hay que saber que los indocumentados son personas.  Llegan aquí para oportunidades económicos, para hacerlos parte de la sociedad estadounidense.  Algunos no tienen manera legal de entrar el país, y entonces entran sin papeles esperando una vida mejor.  Contando eso, creo que sí hacemos una reforma de la inmigración, debe ser para introducir maneras adicionales para entrar el país legalmente, aún si es de tipo temporal o provisional.  Eso también puede ayudar en la construcción de la infraestructura y servicios sociales: si vamos a tener esos inmigrantes en el país, debemos tener números precisos para que nuestras calles, policía, y servicios sociales pueden servir la población.  Necesitamos una política racional y compasiva sobre la inmigración, si vamos a sobrevivir como “país de inmigrantes.”